¿Sabes cuáles son las enfermedades hepáticas?

¿Sabes cuáles son las enfermedades hepáticas? ¿Sabes cuáles son las enfermedades hepáticas?
09 sept. 2020 07.13a.m.

En este artículo aprenderás cuáles son las principales enfermedades hepáticas, además de sus síntomas, causas, tratamiento y cómo prevenirlas

Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad caracterizada por la inflamación y daño del hígado. Se origina por una infección viral que causa una inflamación, afectando los tejidos del hígado.

Por lo general el virus de la hepatitis A se transmite por contacto con alimentos o agua contaminados.

Entre las causas de contagio de encuentran:

  • Comer alimentos manipulados por una persona infectada que no se ha lavado las manos adecuadamente después de ir al baño.

  • Beber agua o comer alimentos sin ser tratados o lavados con agua limpia.

  • Tener cercanía con una persona infectada por ejemplo, a través de relaciones sexuales o cuidar a alguien que está enfermo.

Alimentos

La hepatitis A se transmite por contacto con alimentos o agua contaminados.

La hepatitis A, es una infección que se manifiesta con una corta duración, por tal motivo las personas generalmente mejoran sin tratamiento a las pocas semanas. Existen otros casos, donde la hepatitis A puede ser grave, causando insuficiencia hepática y la necesidad de un trasplante de emergencia.

Es importante precisar que tras contraer el virus, los síntomas suelen presentarse entre la segunda y séptima semana. Los mismos pueden durar hasta seis meses:

  1. Orina de color amarillento oscuro.
  2. Diarrea.
  3. Sensación de cansancio.
  4. Fiebre.
  5. Hacer heces de color gris o arcilla.

Ahora que conocemos los signos de alarma, es oportuno saber que las medidas más destacadas para prevenir la hepatitis A son la vacuna y el lavado de manos. Cabe mencionar que si una persona cree poseer el virus, lo adecuado es consultar a un doctor.

Para tratar la hepatitis A, los especialistas suelen indicar descanso, consumo de abundante líquido y dieta sana. Igualmente suelen recomendarse medicinas para aliviar la sintomatología.

Esta infección no puede presentarse más de una vez, aunque el individuo aún puede contraer otro tipo de hepatitis viral.

 

Hepatitis B

La hepatitis B también se trata de una infección viral que inflama y afecta al hígado. Específicamente es producida por el virus de la hepatitis B, se transmite al entrar en contacto con la sangre, fluidos corporales de una persona infectada, al igual que de madre (infectada) a hijo.

Es importante precisar que la vacuna representa una herramienta eficaz de prevención. Por otro lado quien posee hepatitis B, debe tomar las precauciones para prevenir la transmisión a otros. En caso de que una mujer embarazada esté infectada, debe informarle al médico y personal que la atienda, quienes procederán a vacunar al bebé al nacer contra la hepatitis B y la IGHB.

Cabe mencionar que el virus de la hepatitis B, puede provocar una infección aguda o crónica:

  • La hepatitis B aguda: infección de corta duración cuya sintomatología puede presentarse por varias semanas, incluso seis meses. Los adultos y niños mayores de 5 años suelen mejorar sin tratamiento.

  • La hepatitis B crónica: infección de larga duración que aparece si el organismo no puede erradicar el virus. Siendo mayores las posibilidades de desarrollar hepatitis B crónica, si el individuo contrajo el virus en su niñez.

  • La hepatitis B crónica puede desencadenar complicaciones como cirrosis e insuficiencia hepática, inclusive cáncer de hígado. Para disminuir este riesgo es importante realizar un diagnóstico y tratamiento temprano.

 

Los doctores tratan la hepatitis B si es crónica, en ese caso es habitual el empleo de medicamentos antivirales de ser necesario; no todos los pacientes ameritan tratamiento. Si los exámenes de sangre indican que el virus podría estar perjudicando su hígado, comúnmente se recetan medicinas antivirales. De ocasionar insuficiencia hepática o cáncer de hígado, el paciente probablemente ameritaría un trasplante de hígado.

Para prevenir la hepatitis B se administra la vacuna. Si ya se entró en contacto con el virus, los doctores suelen indicar el medicamento “inmunoglobulina” contra la hepatitis B (IGHB) poco después de estar en contacto con el virus (dentro de las 24 horas siguientes).

 

Hepatitis C

La hepatitis C también es una infección viral que inflama y perjudica al hígado. Se transmite a través del contacto con la sangre de un individuo infectado.

Cabe destacar que no hay una vacuna para la hepatitis C, aún así se puede prevenir la infección, por ejemplo, al evitar compartir artículos como cortauñas. Además, si una persona padece la infección, debe consultar a un doctor. Los tratamientos disponibles actualmente pueden curar la mayoría de los casos.

  • Hepatitis C aguda: infección de corta duración, puede permanecer por seis meses. En algunos casos las defensas del organismo combaten la infección y el virus desaparece. Entre los síntomas más frecuentes están: pérdida de apetito, náuseas, dolor en abdomen, vómitos, ictericia (ojos y piel amarillentos).

  • Hepatitis C crónica: infección de larga duración que tiene lugar cuando el organismo no puede batallar con el virus. El diagnóstico y tratamiento realizados a tiempo, contribuye en la prevención de daños hepáticos y desarrollo de enfermedades como cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

Quienes padecen de hepatitis C, pueden contactar a su médico y pedirle información acerca de las vacunas de la hepatitis A y la hepatitis B. Las mismas pueden protegerlo de estas infecciones virales y causar menos daño en su hígado.

 

Hepatitis autoinmune

La hepatitis autoinmune consiste en una enfermedad crónica caracterizada porque el sistema inmunológico del paciente arremete contra el hígado, ocasionando que el órgano se inflame y dañe. En caso de no recibir tratamiento, podrían generarse complicaciones como cirrosis.

Los signos de alarma más frecuentes son cansancio, náuseas, falta de apetito, dolor en las articulaciones y en el hígado, además de ictericia. Cabe mencionar que existen individuos que son asintomáticos cuando se realiza el diagnóstico, igualmente sus síntomas pueden manifestarse luego.

La causa de esta enfermedad es incierta, aún así el tratamiento suministrado por los especialistas en salud consiste en medicamentos que inhiben el sistema inmunológico, por lo general corticosteroides con o sin azatioprina. Por otro lado, si la hepatitis autoinmune origina insuficiencia hepática o cáncer de hígado, probablemente el paciente amerite ser trasplantado.

 

Enfermedad del hígado graso no alcohólico y EHNA

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) es una afección en la que se acumula grasa en el hígado. En cuanto a la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), se trata de un tipo de NAFLD.

La NAFLD y la EHNA, originan escasa o ninguna sintomatología. Ciertas condiciones de salud como la obesidad y el síndrome metabólico y la diabetes de tipo 2, aumentan la posibilidad de desarrollar NAFLD y EHNA.

Los médicos recomiendan la pérdida de peso para tratar ambas enfermedades. Cabe mencionar que no existen medicamentos aprobados para tratar la NAFLD ni la EHNA.

 

Cirrosis

 

La cirrosis es una afección en la que se producen cicatrices y daños en el hígado. El tejido de cicatrización interrumpe el funcionamiento adecuado del hígado, pues sustituye el tejido hepático que se encuentra sano.

Entre los síntomas se encuentra la fatiga y picazón intensa en la piel, los cuales pueden no manifestarse hasta que el hígado se encuentre con daño severo. Puede ser causada tanto por una enfermedad hepática alcohólica, como por NAFLD, hepatitis C y B crónicas. Aunque se carece de tratamiento determinado, se pueden tratar muchas de las enfermedades que la ocasionan.

 

Hemocromatosis

 

La hemocromatosis es un trastorno que se genera cuando se acumula hierro en exceso. De no recibir tratamiento, se puede producir una sobrecarga de hierro, capaz de causar daño, por ejemplo en el hígado y otras partes del cuerpo.

Los síntomas frecuentes abarcan dolor en el abdomen (sobre el hígado) y en las articulaciones, pérdida de interés en el sexo o disfunción eréctil, sensación de cansancio y oscurecimiento de la piel. Cabe mencionar que el tipo más común de hemocromatosis es originado por mutaciones genéticas.

El tratamiento puede repercutir en el alivio de los síntomas y prevenir complicaciones. Por lo general se trata con flebotomía o extrayendo aproximadamente medio litro de sangre a la vez, en un horario regular.

 

Atresia biliar

 

La atresia biliar es una afección presente en bebés, en la cual los conductos biliares que se encuentran fuera y dentro del hígado están marcados y bloqueados. En este sentido la bilis no fluye hacia el intestino, por lo que se acumula en el hígado y daña el órgano. Este daño ocasiona cicatrices, pérdida de tejido y función hepática, además de cirrosis.

Los médicos tratan la atresia biliar con una cirugía llamada procedimiento de Kasai y, finalmente, en la mayoría de los casos, con un trasplante de hígado. Cabe mencionar que entre el 80 y 90% de los bebés con atresia biliar sobreviven hasta la edad adulta.

Se desconoce qué origina esta enfermedad, entre los signos de alarma destaca la ictericia. Para el tratamiento suelen realizar cirugía (procedimiento de Kasai) y, de ser necesario, trasplante hepático.

Ahora conoces cuáles son las enfermedades del hígado, sus síntomas, causas, medidas de protección y tratamiento. En este sentido te invitamos a seguir las medidas de prevención para que puedas minimizar los riesgos de contraerlas.

 

Eugenia Jiménez Alvarez, redacción
Asistente a la coordinación Fundahigado América
Licenciada en Ciencias Biomédicas

Daniela Malavé, redacción y edición

 


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